Tai Chi Terapéutico

Actualmente el Tai-chi se ha extendido y popularizado en todo el globo gracias a los múltiples beneficios físicos, mentales y espirituales que aporta su práctica. El practicante de Tai-chi encuentra paz porque trabaja en la calma, en la quietud: sin apuros ni prisas. Desarrolla constancia y desapego, porque no persigue un fin, no busca el fruto de la acción, y en esta meditación en movimiento el practicante llega a unir sus energias a las del universo, encontrando en ello una renovación del cuerpo, mente y espíritu.

En la práctica diaria de los mismos movimientos consigue además el maravilloso secreto de sentir novedad en la repetición, lo desconocido en lo conocido, lo eterno en lo efímero.

La práctica de los movimientos sincronizados con una respiración profunda y relajada, revitaliza el cuerpo, centra la mente y despierta el espíritu. Sus beneficios sobre la salud son numerosos: aumenta la flexibilidad y la fuerza muscular, equilibra el funcionamiento de los órganos internos, ayuda a disminuir la presión arterial, previene enfermedades cardiovasculares y mejora las relaciones sexuales, ayuda a combatir el estrés.

Cuanto más avanzamos en la edad, más sedentarias se convierten nuestras vidas. El Tai-chi es una gimnasia que por sus múltiples cualidades bien puede llenar el vacio que dejan los ejercicios y deportes realizados en la juventud y proporcionarnos tesoros de paz y salud a lo largo de toda una vida